21 de abril de 2015

JOHN ASHBERY - "Sentimientos confusos"





Un placentero olor a salchichas fritas
Ataca los sentidos, junto a una vetusta, casi invisible
Fotografía de lo que parecen ser chiquillas holgazaneando alrededor
De un viejo cazabombardero, joya de 1942, aproximadamente.
¿Cómo explicarles a estas chicas, si esto es lo que en verdad son,
Estas Ruths, Lindas, Pats y Sheilas
Acerca del vasto cambio que ha acontecido
En el tejido de nuestra sociedad, alterando la textura
De todas las cosas que hay en ella? Y sin embargo
De alguna forma, ellas dan la impresión de saber, sól
Que es tan difícil entenderlas, es difícil descubrir
Exactamente qué clase de expresiones están empleando.
¿Cuáles son sus pasatiempos, chicas? Ah, caray,
Una de ellas diría, este tipo es demasiado para mí.
Continuemos y salgamos, rumbo a algún lugar
En medio de los cañones de las tiendas de vestidos
A una pequeña cafetería y bebamos un café.
No estoy ofendido de que estas criaturas (esa es la palabra)
De mi imaginación me tengan tan poca estima,
Me den tan escasa importancia. Son parte de una complicada
Rutina de seducción, de todos modos, no hay que dudarlo. Pero
….¿Este cotorreo
de la tienda de vestidos? Seguro que es el sol de California
Castigándolas a ellas y al viejo baúl sobre el cual
Se han tumbado, destiñendo sus insignias del pato Donald
Hasta el punto extremo de legibilidad.
Tal vez mentían pero lo más probable es que
Sus pequeñas inteligencias no hayan podido retener mucha información.
Ni siquiera un solo hecho, quizá. Por eso es que
Ellas creen estar en Nueva York. Me gusta la forma
En que miran, se comportan y sienten. Me pregunto
Cómo se volvieron así, pero no voy
A desperdiciar más tiempo pensando en ellas.
Ya las he olvidado
Hasta cierto día en un futuro no demasiado distante
En el que nos encontraremos posiblemente en la sala de un moderno aeropuerto,
Ellas tan sorprendentemente jóvenes y frescas como cuando esta foto fue tomada
Pero llenas de ideas contradictorias, estúpidas como también
Valiosas, pero inundando toda la superficie de nuestras mentes
Al balbucear sobre el cielo, el clima y los bosques del cambio.


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