Mostrando entradas con la etiqueta poesia española. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta poesia española. Mostrar todas las entradas

22 de abril de 2015

JAIME GIL DE BIEDMA : "Albada"





Despiértate. La cama está más fría
y las sábanas sucias en el suelo.
Por los montantes de la galería
              llega el amanecer,
con su color de abrigo de entretiempo
              y liga de mujer.

Despiértate pensando vagamente
que el portero de noche os ha llamado.
Y escucha en el silencio: sucediéndose
hacia lo lejos, se oyen enronquecer
los tranvías que llevan al trabajo.
               Es el amanecer.

Irán amontonándose las flores
cortadas, en los puestos de las Ramblas,
y silbarán los pájaros -cabrones-
desde los plátanos, mientras que ven volver
la negra humanidad que va a la cama
               después de amanecer.

Acuérdate del cuarto en que has dormido.
Entierra la cabeza en las almohadas,
sintiendo aún la irritación y el frío
               que da el amanecer
junto al cuerpo que tanto nos gustaba
               en la noche de ayer,

y piensa en que debieses levantarte.
Piensa en la casa todavía oscura
donde entrarás para cambiar de traje,
y en la oficina, con sueño que vencer,
y en muchas otras cosas que se anuncian
                desde el amanecer.

Aunque a tu lado escuches el susurro
de otra respiración. Aunque tú busques
el poco de calor entre sus muslos
medio dormido, que empieza a estremecer.
Aunque el amor no deje de ser dulce
                 hecho al amanecer.

-Junto al cuerpo que anoche me gustaba
tanto desnudo, déjame que encienda
la luz para besarte cara a cara,
                 en el amanecer.
Porque conozco el día que me espera,
                 y no por el placer.

20 de abril de 2015

JUAN MALPARTIDA - "Narciso"





A ver, a ver, me digo, mientras subo las escaleras de mi casa, mientras bajo las escaleras para salir a la calle, a ver a ver, me digo al sentarme en esta mesa a escribir, al abrir un nuevo o viejo libro. Ah, aquella vieja bacteria, o aquella célula eucariota, tan lejana y, sin embargo, aquí mismo tras unos millones de años de evolución y déjame que yo lo hago mejor, muto, me adapto al medio, y me afirmo y me complico. Y ahora miren el ojo, desde la retina compuesta de calcita del trilobites al de la mosca: barroca catedral en cuyo centro baila un delicioso grano de azúcar. Y dicen que es sólo por vivir, complejidades del gen para mantener su élan afirmativo pese a quien pese, aunque Bach y el tiempo que Proust recobró sub specie literaria… A ver, me digo mientras cierro los ojos y caigo en los brazos de la primera muchacha, en el paleolítico. A ver, esta tarde en la que decido no hacer nada salvo reírme de Buda, de Sócrates, de Cristo, del progreso y de la nostalgia, de las mañanas de domingo del franquismo, de los libros que he coleccionado como si fueran la eternidad en pedazos, sabiendo que la eternidad es opuesta al tiempo, que es el vivir. Y luego sufro por el pájaro que se posa en mi balcón, y por el buey cuyo fragmento he devorado al mediodía, y por el hambre de los animales y el hambre del hombre. Un día los árboles, cansados de nuestras aceras y asfaltos, nos ahogarán: se confabularán para no producir oxígeno, ese detritus que respiramos a pleno pulmón. Los árboles y las plantas suspenderán un rato su vieja tarea de fotosíntesis, y al fin se quedarán solos, sin los animales, cierto, sin el hombre, verdísimos al fin de clorofila, ocupando los nichos que antes hemos explotado. Alguna flor echará de menos al insecto, a la boca que traga y defeca donde nuevamente germina, pero a cambio se extenderán por el planeta, ya sin tráfico, ni ruidos, ni cortadoras de césped. A ver, a ver, me digo. Pero me compadezco, mientras bajo a la calle a buscar una botella de vino y un poco de jamón, me compadezco porque los genes se han empeñado en dotarnos de una laringe más baja, con ese huesito hioides, en fin, para que hablemos y así, de unos a otros, nos pasemos la información, sujeta a la memoria y al error, a las lenguas y las mutaciones, las correcciones, las notas a pie de página, los diálogos y sus comentarios ergotistas, el verso yámbico, el juglaresco, la boba admiración de los conceptos, la música que recrea y enamora, la energía igual a la masa por el cuadrado de la velocidad de la luz, la dilatación del tiempo, en fin: ¿sabe el gen que con una cierta organización de la materia y del lenguaje, con nuestro dos pares de veintitrés cromosomas, se está contemplando en las fluidas aguas del tiempo? Ah, qué tarde tan melancólica.

ELIODORO PUCHE DE "Corazón de la noche"





Puesto que puedes hablar
no me digas lo que piensas
Tu corazón
envuelve
tu carne.
Sobre tu cuerpo desnudo
mi voz cosecha palabras.
Te traigo de Oriente el Sol
para tu anillo de Bodas.
En el hecho que espera
una rosa se desangra.


16 de abril de 2015

JUAN CARLOS RECHE CALA - "Poema de amor sin artificio"





¡Qué triste sería la vida
si no estuvieras tú
para destrozármela!


JUAN CARLOS RECHE CALA - "Una mujer con el pelo de rojo"





Una mujer con el pelo de rojo
teñido se acerca muy despacio hasta el sofá.
Allí hay un hombre que contempla
el monitor como si de un dios en paro
se tratase. Le acaricia el pelo,
le besa en el cuello y dice
por compromiso que aún le quiere,
que le esperará en la alcoba
hasta que termine el trabajo de esta noche;
se ha ido y en el salón
queda un aire que recuerda
a la tristeza de los pisos de estudiantes.
Aquel hombre, claro, deja los folios,
el ordenador encendido,
manda a su jefe de nuevo
al infierno y se va desabrochando
poco a poco la camisa
y el cariño que aún le quede.


Le hace el amor con costumbre. Rápido.
Se apagan las luces blandas de sus cuerpos.

Y ya por fin, en la ducha deduce
que eso era la vida -un polvo rápido-,
y al dormirse juntos descubren que aquella otra luz
que no saben dónde demonios se ha metido
era el amor.

MIQUEL MARTI I POL - "He amado mucho y sigo amando"





He amado mucho y aún sigo amando.
Lo digo con alegría y extrañeza
por tanto amor que todo lo ilumina.
He amado mucho y aún sigo amando,
sin miramientos ni trabas
que puedan sustraerme el placer profundo
que muchos no entenderán.
Lo digo contento: he amado mucho y mucho
amaré aún. Quiero que todos lo sepan.
Desde la altura clara de este cuerpo
convertido en eco o en respuesta
al reclamar el deseo plenitudes,
desde la intensidad de una mirada,
o quizá desde la espuma de un solo beso
proclamo mi amor, lo legitimo.


INMACULADA LUNA - "Así"





Así.
Como cuando paseas por la cocina
y no sabes si comerte una pera o beberte una cocacola.
Abres el armario, abres la nevera, abres el microondas,
buscas no sabes qué.
Así.
Como cuando te sientas y te levantas
colocas el sofá y mulles el cojín
y abres el libro,
y miras letras, analfabeto y lerdo.
Así.
Como cuando cierras los ojos,
y decides dormirte
pero los abres
y miras las rendijas de la persiana
por donde se cuela un hilo frío, luz de farola,
que describe lo cercano del techo.
Así.
Como cuando sales de casa
y sabes que algo se te olvida
y esa sensación te persigue
como un bicho en el hombro
hasta que se te olvida
que algo se te ha olvidado
pero queda un zumbido
cerca de las pestañas.
Así.
Como cuando estás en un bar,
rodeado de amigos,
y de pronto te alejas,
te subes por encima de las sillas
y observas sus figuras
y todo alrededor es ruido y desconsuelo
y no sabes si vas a vomitar
o a llenarte de lágrimas
porque todo es muy triste y te da asco.
Así.
Como cuando tienes un hijo,
lo acabas de parir,
lo ves sobre tu tripa,
indefenso y helado,
y no es como creías,
y notas tu barriga,
que se va desinflando
como si no sirviera para nada.
Así.
Como cuando llueve
y acabas de limpiarte los cristales.


15 de abril de 2015

JUAN LARREA - "El mar"





Este es el mar
El mar con sus olas propias.
Con sus propios sentidos
El mar tratando de romper sus cadenas
Queriendo imitar la eternidad.
Queriendo ser pulmón o neblina de pájaros en pena
O el jardín de los astros que pesan sobre le cielo
Sobre las tinieblas que arrastran
O que acaso nos arrastran
Cuando vuelan de repente todas las palomas de la luna de la luna
Y se hace más oscuro que las encrucijadas de la muerte.


JUAN LARREA - "Verdores innatos"





Amiga mía eres tierna hasta el delirio
aquí está la hierba que sube por tus piernas
qué llama ligera
puesto que en cada oreja una anémona
la tierra jamás escucha las palabras que uno quisiera
hagamos nacer mariposas suscitando inquietudes
suscitando caléndulas para huir a no importa dónde
no demasiado pero sin embargo
¿no es así?

JUAN LARREA - "Fórmulas"




Desde mi ventana veo
a la luz teoremática del farol de enfrente
pasar los problemas
en sus fórmulas.
Son las formas que pasan
en sus jaulas de rectas y curvas
con sus rótulos de frascos de farmacia
en las frentes.
F4 H3 W
R7 C14 J6
Se sumergen
doblando la esquina en la noche
empujadas por un gran viento
que las descoyunta
y en lo obscuro se combinan
nuevas curvas y nuevas rectas.
Pasan las semejanzas
sus esquematismos lineales
erguidos o tronzados.
Yo mismo acabo de pasar.
Me he reconocido en lo esencial
y en mi gran rótulo farmaceútico.
J25 L5 C1919

JUAN LARREA - "Espinas cuando nieva"





Suéñame suéñame aprisa estrella de tierra
cultivada por mis párpados cógeme por mis asas de sombra
alócame de alas de mármol ardiendo estrella estrella entre mis cenizas

Poder poder al fin hallar bajo mi sonrisa la estatua
de una tarde de sol los gestos a flor de agua
los ojos a flor de invierno

Tú que en la alcoba del viento estás velando
la inocencia de depender de la hermosura volandera
que se traiciona en el ardor con que las hojas se vuelven hacia el pecho mas débil

Tú que asumes luz y abismo al borde esta carne
que cae hasta mis pies como una viveza herida

Tú que en selvas de error andas perdida

Supón que en mi silencio vive una oscura rosa sin salida y sin lucha


JUAN LARREA - "El mar en persona"






He aquí el mar alzado en un abrir y cerrar de ojos de pastor
He aquí el mar sin sueño como un gran miedo de tréboles en flor
y en postura de tierra sumisa al parecer
Ya se van con sus lanas de evidencia su nube y su labor
A la sombra de un olmo nunca hay tiempo que perder

Crédula exquisita la oscuridad sale a mi encuentro
Mi frente abriga la corteza del pan que llevo adentro
cortado a pico sobre un pájaro inseguro

Y así me alejo bajo la acción del piano
que me cose a las plantas precursoras del mar
Un ciervo de otoño baja a lamer la luna de tu mano
Y ahora a mi orilla el mundo se empieza a desnudar
para morirse de árboles al fondo de mis ojos.

Mis cabellos se llenan de peces de penumbra
y de esqueletos de navíos forzosos

Sin ir más lejos
tú eres fría como el hacha que derriba el silencio
en la lucha entre el paisaje y su golpe de vista

Mas cuando el cielo exporta sus célebres pianistas
y la lluvia el olor de mi persona
cómo tu hermoso corazón se traiciona


JUAN LARREA - "Evasión"




Acabo de desorbitar

al cíclope solar

Filo en vellón
de una nube de algodón
a lo rebelde a lo rumoroso
a lo luminoso y ultratenebroso

Los vientos contrarios sacuden las velas
de mis carabelas

¿Te quedas atrás Peer Gynt?

Las cuerdas de mi violín
se entrelazan como una cabellera
entre los dedos del viento norte

Se ha ahogado la primavera
mi belleza consorte

Finis terre la
soledad del abismo

Aún más allá

 Aún tengo que huir de mí mismo

JUAN LARREA de "Versión Celeste"




Trampa doble
.
La espera como un rosal trepador te une a su duración
oh el inmóvil otoño sobre la carne inmóvil
el camino en celo la lámapra desfigurada se limpia
los labios el paraíso ha terminado su obra
.
Esta leche gigante que sube hacia las duras mamas
a un golpe más o menos de tinieblas el adiós es la certidumbre
un espejo desigual la edad no ha decaído aún
nada de la parte del aire ni siquiera una niñez de alondra
.
Las lunas…..dormitemos…..las ventanas…..sonriamos
……………………….para ponerte a prueba
.
El cuchillo y la imagen
sobre la imagen un olvido empezado

--------------------------------

Razón
.
Sucesión de sonidos elocuentes movidos a resplandor, poema
es esto
………..y esto
…………………..y esto
Y esto que llega a mí en calidad de inocencia hoy,
que existe
…………………porque existo
………………………………………..y porque el mundo existe
y porque los tres podemos dejar correctamente de existir


PEDRO SALINAS - "35 bujías"





Sí. Cuando quiera yo
la soltaré. Esta presa
aquí arriba, invisible.
Yo la veo en su claro
castillo de cristal, y la vigilan
-cien mil lanzas- los rayos
-cien mil rayos- del sol. Pero de noche,
aparte cerradas las ventanas
para que no la vean
-guiñadoras espías- las estrellas,
las soltaré.( Apretar un botón)

Caerá toda de arriba
a besarme, a envolverme
de bendición, declaro, de amor, pura
en el cuarto ella y yo no más, amante
eternos, ella mi iluminadora
musa dócil en contra
de secretas en masa del anoche
-afuera-
descifraremos formas leves, signos,
perseguidos en mares de blancura.
Por mi, por ella, artificial princesa, amada eléctrica.


PEDRO SALINAS - "Far West"





¡Qué viento a ocho mil kilómetros!
¿No ves cómo vuela todo?
¿No ves los cabellos sueltos
de Mabel, la caballista
que entorna los ojos limpios
ella, viento, contra el viento?
¿No ves
la cortina estremecida,
ese papel revolado
y la soledad frustrada
entre ella y tú por el viento?



Sí, lo veo.
Y nada más que lo veo.
Ese viento
está al otro lado, está
en una tarde distante
de tierras que no pisé.
Agitando está unos ramos
sin quién.
No es ya viento, es el retrato
de un viento que se murió
sin que yo le conociera,
y está enterrado en el ancho
cementerio de los aires
viejos, de los aires muertos.
Sí le veo, sin sentirle.
Está allí, en el mundo suyo,
viento de cine, ese viento.
 

CRISTINA MORANO - "Mirando el amor por los anuncios"





Me queda de aquel tiempo la costumbre
de mirar a los otros en los bares,
de escuchar lo que hacen los vecinos
y de ver por la tele los programas
malos y los anuncios cada día.

He aprendido a callarme desde entonces
y a confundirme con las mesas
o el mobiliario de las oficinas,
no se puede volver
a empezar desde ese punto.

Si te quedas aquí durante un tiempo
perderás la pciencia intentando que sonría,
creerás que estoy loca, temerás
conflictos a diario por las noches.

Así que por favor no pongas esa
cara de felicidad mientras me quejo.


EVA VAZ - "Yo no quiero"




Yo quiero que sufras lo que yo sufro y aprenderé a rezar para logralo.
J. M. Fonollosa



Yo no quiero que sufras
lo que yo sufro.
Yo quiero que sufras
más.
Yo te quiero más roto
que yo.
Más desguazado
que yo.
Yo quiero que el dolor
te destroce el esternón.
Que tengas que luchar
a todas horas
por sobrevivir sin ganas.
Que no soportes
ser el hombre más miserable
del mundo
por quererme a tu lado.


Yo ya lo sufro.

No quiero que me odies.
Odiando se hace más fácil
la ausencia.


Yo quiero que sufras
lo que yo sufro.
Yo quiero que te asfixies con tu llanto,
que no encuentres paz
en ningún sitio.
Que no soportes el peso
de tu cuerpo
sin mis dedos.
Yo quiero que el miedo
no te deje dormir,
como un dolor insomne.


Yo ya lo sufro.

Yo quiero que sufras
lo que yo sufro.
Yo quiero que vengas,
rogando en silencio,
muerto de miedo, inseguro,
que vuelva contigo.
Que sin mí, tus días
son estertores.
Como mi pésame diario.


Dime que sufres lo que yo sufro.

Y dímelo llorando.

ELIODORO PUCHE - "Entre las selvas negras"





Entre las selvas negras de la noche encendida, entre los laberintos de tus sendas obscuras, he perdido mi vida que se fue como un ave de luz a las alturas... La he sentido alejarse, ¡oh, noche!, en tus abismos, en tus profundidades, buscando entre tus espejismos las mágicas ciudades de mis romanticismos... Me he perdido en tus horas transparentes tras del ensueño azul de los videntes, y probé tus venenos, y bebí tus narcóticos, me hundí en los imposibles infinitos caóticos, en tus misterios invisibles. ¡Ay! te di el corazón luminoso y sus mieles, y voy por tus caminos tremante de emoción, caballero en la grupa de tus negros corceles.

MIRIAM REYES de "Bella Durmiente"





Mi cuerpo
qué harían con mi cuerpo
quién.

La fiebre me hacía temer
la muerte en aquella habitación alquilada  
en un país alquilado para huir  
de cualquiera que pudiera recordarme.

La fiebre me hacía temer  
mi cuerpo solo  
dejándose pudrir en un viejo colchón.  
Gusanos antes de que alguien pensara en mí.

Nadie a quien llorar, nadie a quien avisar
muerto o vivo
mi cuerpo  
no encontraba ninguna diferencia.



-------------------------------------------
Nos apegamos demasiado a los hombres
esas criaturas bidimensionales e inocentes
a su piel  
adherente como una tela de araña

Me quedaría allí hasta que no dejase nada de mí  
Nada.

hasta que empezamos a pesarles
como si de pronto engordásemos.  
Entonces nos preguntamos  
qué pasó y  
cuándo.
Inevitablemente nos ponemos
éticas patéticas pelenpenpéticas  
pesadas peludas pelenpenpudas  
nos salen canas arrugas  
caries estrías verrugas
la sangre no circula.  
Nos explotan por dentro.  
Se llevan nuestra piel pegada a tiras  
y en sus manos algún órgano fácil de vender.

En realidad no saben lo que hacen  
sólo quieren liberarse de la carga.