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21 de abril de 2015

PAUL ELUARD - "Ser"




Con la frente como una bandera perdida
Te arrastro cuando estoy solo
Por calles heladas
Por cuartos negros
Proclamando infortunios

No quiero abandonar
Tus manos claras y complicadas
Nacidas en el encerrado espejo de las mías

Todo lo demás es perfecto
Todo lo demás es todavía más inútil
Que la vida

Excava la tierra bajo tu sombra

Un estanque junto a los senos
donde hundirse
como una piedra

16 de abril de 2015

TRISTAN TZARA - "Vacaciones en la provincia"





En el cielo los pájaros inmóviles
como las manchas que dejan las moscas
los criados hablan delante del establo
y en el sendero florecen las boñigas de las bestias.

Por la calle pasa el señor con su hija
alegría de los mendigos al anochecer
pero tengo en casa un Polichinela con cascabeles
para olvidar mi tristeza cuando me engañas.

Mi alma es un albañil que regresa del trabajo
recuerdo de olor de farmacia limpia
dígame vieja lo que érase una vez
y tú prima avísame cuando cante el cuco.

Tenemos que bajarnos al barranco
que es Dios cuando bosteza
reflejarnos en el lago
con verdes sedas de ranas.

Seamos pobres al regresar
llamemos a la puerta del extranjero
con el pico de los pájaros en la corteza de la primavera
o no vayamos a ninguna parte
blanco luto de la mozuela del vecino.


TRISTAN TZARA - "Anochece"





Vuelven los pescaderos con las estrellas del agua,
reparten comida a los pobres,
ensartan rosarios para los ciegos,
los emperadores salen de los parques
a esta hora que se asemeja
a la vejez de los grabados
y los criados bañan a los perros de caza,
la luz se pone los guantes
ábrete pues, ventana,
y sal, noche, del cuarto como el hueso del melocotón.
Dios peina la lana de los enamorados sumisos,
pinta los pájaros con tinta,
cambia la guardia en la luna.
-Vamos a cazar escarabajos
para guardarlos en una caja.
-Vamos al río
para hacer vasos de barro.
-Vamos a la fuente para besarte.
-Vamos al parque comunal
hasta que cante el gallo
para escandalizar a la ciudad,
o al establo para acostarnos
para que te pinche la hierba seca
y oír el rumiar de las vacas
que después añorarán a los terneros.
Vamos, vamos, vamos.


HENRI MICHAUX - "Vejez de Polágoras"




Me gustaría saber por qué sigo
siempre al caballo cuyas riendas sujeto.

Con la edad —dice Polágoras— he acabado siendo como un campo en el que hubo una batalla, batalla de hace siglos, batalla de ayer, un campo de muchas batallas.
 
Los muertos, nunca muertos del todo, vagan en silencio, o reposan. Se les creería libres del deseo de vencer.
 
Pero de pronto, se animan, los que están en el suelo se levantan y, completamente armados, atacan. Acaban de encontrar al fantasma de su adversario de antaño que sacudido a su vez, de golpe, se precipita febrilmente hacia delante, presto a defenderse, obligando a mi corazón sorprendido a acelerar su movimiento en mi pecho y en mi ser enfurruñado que se anima a disgusto.
 
Libran sus batallas entre ellos, sin nunca interferirse con las anteriores ni con las siguientes, cuyos héroes desconocidos y apacibles deambulan hasta que, encontrando a su vez a su adversario contemporáneo, se yerguen al instante y se lanzan irresistiblemente al combate.
 
Por eso soy mayor —dice Polágoras— por esta acumulación.
 
Abrumado por batallas ya libradas, reloj de escenas cada vez más numerosas que retumban, mientras yo quisiera estar en otro lado.
 
Y así, como un hogar a merced del Poltergeist, vivo sin vivir, lugar de posesiones que ya no me interesan, aunque sigan apasionándose entre sí y rehaciéndose tumultuosamente en un febril devanar que yo no puedo paralizar.
 
La sabiduría no ha llegado —dice Polágoras— la palabra se atraganta cada vez más, pero la sabiduría no ha llegado.
 
A lo largo de la vida, mi atención, como una aguja sismográfica, me ha recorrido sin dibujarme, me ha tanteado sin formarme.
 
En la aurora de la vejez, ante la llanura de la Muerte, sigo buscando aún, sigo buscando siempre —dice Polágoras— la pequeña presa lejana que en mi infancia edificó mi orgullo, cuando con mis armas blandas y un escudo ínfimo, me paseaba entre los acantilados de oscuros adultos.
 
Pequeña presa que hice, creyendo que actuaba bien, que actuaba maravillosamente, para asentarme como fortaleza no desalojable. Pequeña presa demasiado sólida que fabricó mi resistencia.
 
Y no es la única.
 
¡Cuántas más construí durante mi loca defensa, durante mis años espantados!
 
A todas, recubiertas de fibras vivientes, tengo que localizar ahora.
 
Mi desfalleciente vida que sólo un hilillo tiene, busca con avidez los torrentes que aún se derrochan y la obra magnífica del valiente pequeño constructor ha de ser derruida en provecho del viejo avaro aferrado a la vida.
 

HENRI MICHAUX - "Inmensa voz"





Inmensa voz
que sorbe
que sorbe

Inmensas voces que sorben
que sorben
que sorben

Río, me río solo para otro
para otro
para otro coleto

Río, el cañón que ríe tengo
cañoneando el cuerpo
yo, tengo, estoy

¡en otro sitio!
¡en otro sitio!
¡en otro sitio!

Una brecha, ¿qué hace?
¿qué hace una rata?
¿una araña?

Perdí a mi padre por ser mal labrador
no, no traigáis un farol
por tanto lo perdí

Las órdenes se dejaron de oír
acabóse la voz. Más ahogada, al menos
Después de veinte años, de nuevo, ¿qué estoy oyendo?

Inmensa voz que sorbe nuestras voces
inmenso padre reconstruido gigante
por el esmero, por la incuria de los acontecimientos

Inmenso Techo que cobija nuestros leños
nuestros sueños
que cobija gatas y ratas

Inmensa cruz que maldice nuestras balsas
que nos disgrega los sesos
que nuestras tumbas prepara

Inmensa voz para nada
para el sudario
para caer nuestras columnas

Inmenso «debe» «deber»
deber deber deber
inmenso imperioso puré

Con fingida grandeza
inmenso asunto que
nos hiela

¿Habíamos nacido para la ganga?
¿Habíamos nacido con los dedos rotos para consagrar la vida entera
a un mal planteado problema?

a un no sé qué para no sé quién
a un no sé quién para un no sé qué
siempre hacia un frío mayor?

¡Basta! Aquí no se canta
No conseguirás mi voz, gran voz
No conseguirás mi voz, gran voz

Tendrás que pasarte sin ella, gran voz
También tú pasarás
Pasarás, gran voz.


HENRI MICHAUX - "El gran combate"





Lo emparrulla y lo endosca contra el suelo;
Lo raguea y lo ruspetea hasta su drálito;
Lo pratelea y lo libuquea y le basuflea los olleros;
Lo tocardea y lo marminea,
El manageo rapa en ri y ripa en ra.
Por último lo descorcobaliza.

El otro duda, se despudriña, se desface, se retuerce y se desploma.
Pronto no quedará nada de él;
Se recupera y se enmargina... pero en vano
El aro cae si ha rodado mucho.
¡Abrah! ¡Abrah! ¡Abrah!
¡El pie ha resbalado!
¡La mano quebrado!
¡La sangre ha manado!
Hurga, hurga, hurga,
En la marmita de su vientre hay un gran secreto
Tarascas en torno que lloráis sobre vuestros pañuelos;
Se asombran, se asombran, se asombran
Y os miran
También nosotros buscamos el Gran Secreto.


GUILLAUME APOLLINAIRE - "Poema leído en la boda de André Salmón" (1909)





Al ver banderas no me dije esta mañana
He aquí los ricos ropajes de los pobres
Ni el pudor democrático quiere velarme su dolor
Ni la libertad venerada hace que se imiten ahora
Las hojas oh libertad vegetal oh única libertad terrestre
Ni las casas flamean porque se partirá para no volver
Ni esas manos agitadas trabajarán mañana para nosotros todos
Ni siquiera han ahorcado a quienes no sabían aprovechar la vida
Ni siquiera se renovará el mundo volviendo a tomar la Bastilla
Yo sé que sólo lo renuevan quienes están fundados en poesía

Se ha empavesado a París porque mi amigo André Salmón aquí se casa

Nos hemos conocido en una bodega maldita
En el tiempo de nuestra juventud
Fumando los dos y mal vestidos aguardando el alba
Enamorados enamorados de las mismas palabras que habrán de cambiar de sentido
Engañados engañados pobres muchachos y no sabiendo aún reír
La mesa y los dos vasos se transformaron en el moribundo que nos echó la última mirada de Orfeo
Los vasos cayeron y se rompieron
Y nosotros aprendimos a reír
Partimos entonces peregrinos de la perdición
Por calles y comarcas y a través de la razón
Lo vi de nuevo junto al río donde flotaba Ofelia
Qué blanca boya aún entre los nenúfares
Iba él en medio de los Hamlets demacrados
Tocando en una flauta los aires de la demencia
Lo vi de nuevo junto a un mujik moribundo cantando las beatitudes
Admirando la nieve semejante a las mujeres desnudas
Lo vi de nuevo haciendo esto o aquello en honor de las mismas palabras
Que cambian el rostro de los niños y digo estas cosas
Recuerdo y Porvenir porque mi amigo André Salmón se casa
Alegrémonos no porque nuestra amistad haya sido el río que nos fertilizó
Terrenos ribereños cuya abundancia es el alimento que todos esperan
Ni porque nuestros vasos nos echan una vez más la mirada de Orfeo moribundo
Ni porque hemos crecido tanto que muchos podrían confundir nuestros ojos con estrellas
Ni porque las banderas golpean en las ventanas de los ciudadanos que están contentos desde hace
          cien años de tener la vida y menudas cosas que defender
Ni porque fundados en poesía tenemos derechos sobre las palabras que hacen y deshacen el
          Universo
Ni porque podemos llorar sin ridiculez y porque sabemos reír
Ni porque fumamos y bebemos como antaño
Alegrémonos porque director del fuego y de los poetas
El amor que llena así como la luz
Todo el sólido espacio entre las estrellas y los planetas
El amor quiere que hoy mi amigo André Salmón se case


15 de abril de 2015

ANDRE BRETON - "Luna de miel"





¿En qué se basan las recíprocas inclinaciones?
Hay unos celos más conmovedores que otros.
Me paseo con gusto entre esa oscuridad
que supone la rivalidad de una mujer y un libro.
El dedo en la sien no es el cañón de un revólver.
Creo que nos oíamos pensar, pero el maquinal
«En nada», que es la más audaz de nuestras negativas,
no lo pronunciamos en todo el viaje de bodas.
No hay nada que mirar fijamente menos alto que los astros.
En cualquier tren es peligroso asomarse a la ventanilla.
Las estaciones estaban claramente repartidas sobre un golfo.
El mar, que para la mirada humana
no es nunca tan bello como el cielo, no nos abandonaba.
En el fondo de nuestros ojos se perdían bonitos cálculos
orientados hacia el porvenir,
como los de los muros de las prisiones.

PIERRE REVERDY de "Les épaves du ciel" (1924)





AIRE



                      Olvido
                               puerta cerrada
Sobre la tierra inclinada
Un árbol tiembla
                Y sola
                          Un ave canta

                Sobre el tejado
     No existe más luz
                    Que el sol


Y los signos que hacen tus dedos



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MILAGRO

Cabeza inclinada
                              Pestañas curvas
Boca muda
Las lámparas están encendidas
No hay más que un nombre
                                          Que se ha olvidado
La puerta se abriría
Y yo no osaría entrar
                        Todo lo que pasa detrás

Se habla
                Y puedo escuchar

Mi suerte estaba en juego en la habitación de al lado


TRISTAN TZARA - "Si hubieses sido costurera o no, esto no me importa..."





Si hubieses sido costurera o no, esto no me importa
Amor provinciano al tanto con la vida literaria
T u alma es tan pura y bien informada -esta es
la parte principal para el canto sentimental

Amor repartido entre visitas con discusiones y charlas
Esperaba que te dijera con dicción mi declaración
que encuentre el instante propicio para comparaciones adecuadas
versificadas según antiguas reglas como las flores del jardín

Te has engañado te has engañado, lo esperado no se ha cumplido
Pensabas que me avergüenzo de empezar con un trémolo de mandolinas
Si supieras lo que pasó -estoy enamorado solamente de ti
Nos hemos buscado y estoy muy Contento de habernos amado sin principio y sin fin

La primavera se pasea en carroza, yo vengo a caballo
Cantante de nuevas cuerdas del campo y traigo al perro el ladrillo del atardecer
que recibe a su rey vencedor con flores y mozas


TRISTAN TZARA - "Llamamiento"







Cuando te he visto, tenías al cuello abalorios, en las muñecas empolvadas
pulseras y serpientes enrolladas en tus vestidos cortos -en los dedos
anillos falsos que brillan como los ojos del búho en la noche
y había fallecido tu madre hace tres o cuatro semanas.

Se te subían y bajaban cual juego de aguas, las serpientes
giraban tendidas para mamar con su lengua inocente
algo vedado o su propia cola
(En el alma silencio tus ojos lloraban dolor verdadero)

He sentido que tu voz pagada-
Cantabas borracheras por obligación
Quería llenarte el alma vacía
con la melodía de las horas tardías.

Y tu danza que no tiene significaciones buenas
se lanzaba interrogante-maravilla
(los adolescentes preguntaban cuánto quieres)
Tus senos están maduros y pesados
y nuestras miradas enloquecidas

Cantante, bailarina de talento
deja el amor pagado, maldecida flor marchita,
hazte de nuevo como otrora: de buena conducta
así piensa tu madre en su sencillez como la de la nieve

Tú has querido, María, atarte una soga al cuello
porque tu madre te ha amado
en prendas domingueras él ha llegado
y ha borrado el llanto de las flores de tu cara.
-La luna está roja, María, la noche cómo será si no oscura

Ven conmigo al campo
Llorarás primero todo tu dolor, sin molestias,
en un cuarto antiguo y oscuro, en un cuarto tranquilo y limpio
donde podrás desnudarte y quedarte en cueros
para dar caricias al sufrimiento
Tal vez pedirás libros de fotos para el olvido
o muñecas en cunas con cuidado de enfermedades

Nos daremos paseos en el trineo sobre el campo nevado
y jugaré con tu corazón de gata
En la primavera invitaremos amigos a la finca
para avivar las alegres jaranas.

TRISTAN TZARA - "Agua salvaje"





los dientes hambrientos del ojo
cubiertos de hollín de seda
abiertos a la lluvia
todo el año
el agua desnuda
oscurece el sudor de la frente de la noche
el ojo está encerrado en un triángulo
el triángulo sostiene otro triángulo

el ojo a velocidad reducida
mastica fragmentos de sueño
mastica dientes de sol dientes cargados de sueño

el ruido ordenado en la periferia del resplandor
es un ángel
que sirve de cerradura a la seguridad de la canción
una pipa que se fuma en el compartimiento de fumadores
en su carne los gritos se filtran por los nervios
que conducen la lluvia y sus dibujos
las mujeres lo usan a modo de collar
y despierta la alegría de los astrónomos

todos lo toman por un juego de pliegues marinos
aterciopelado por el calor y el insomnio que lo colora

su ojo sólo se abre para el mío
no hay nadie sino yo que tenga miedo cuando lo mira
y me deja en estado de respetuoso sufrimiento
allí donde los músculos de su vientre y de sus piernas inflexibles
se encuentran en un soplido animal de hálito salino
aparto con pudor las formaciones nubosas y su meta
carne inexplorada que bruñen y suavizan las aguas más sutiles


14 de abril de 2015

ANDRE BRETON - "Hotel de las Centellas"





La mariposa filosófica
Se posa en la estrella rosa
Y forma así una ventana del infierno
El hombre enmascarado está siempre de pie ante la mujer desnuda
Cuyos cabellos resbalan lo mismo que de mañana la luz de un farol
que han olvidado apagar
Los sabios muebles preparan la pieza que hace juegos de manos
Con sus rosetones
Sus rayos de sol circulares
Sus moliendas de vidrio
En cuyo interior azulea un cielo con precisión
En memoria del pecho inimitable
Ahora la nube de un jardín pasa por encima de la cabeza del hombre
que acaba de sentarse
Parte por la mitad a la mujer de busto mágico y ojos de Parma
Es la hora en que el oso boreal con gesto de gran inteligencia
Se estira y da cuenta de un día
Al otro lado la lluvia se encabrita sobre los bulevares de una gran ciudad
La lluvia entre la niebla con regueros de sol sobre las flores rojas
La lluvia y el diávolo de los viejos tiempos
Las piernas bajo la nube frutal rodean el invernadero
Sólo se percibe el pulso de una mano muy blanca representado
por dos minúsculas alas
El balancín de la ausencia oscila entre las cuatro paredes
Hendiendo las cabezas
De donde se escapan bandadas de reyes que en seguida se hacen la guerra
Hasta que el eclipse oriental
Turquesa en el fondo de las tazas
Descubre el lecho equilateral de sábanas color de esas flores llamadas
bola de nieve
Los veladores deliciosos las cortinas rasgadas
Al alcance de un librito con estas palabras estampadas
No hay mañana
Cuyo autor lleva un nombre extraño
En la oscura señalización terrestre


10 de abril de 2015

BLAISE CENDRARS - "Retrato"


Duerme
Se despierta
Ahora pinta
Agarra una iglesia y pinta con la iglesia
Agarra una vaca y pinta con la vaca
Con una sardina
Con cabezas, manos, cuchillos
Pinta con un nervio de buey
Pinta con las pasiones exageradas de una villa judía
Con la exacerbada sexualidad de la provincia rusa
Para Francia
Sin sensualidad
Pinta con sus piernas
Tiene los ojos en trasero
Y de pronto termina tu retrato
Eres tú, lector
Soy yo
Es él
Es su novia
Es el abarrotero de la esquina
La vaquera
La partera
Hay cubetas con sangre
Donde bañan a los recién nacidos
Cielos de locura
Bocas de la modernidad
La Torre tirabuzón
Las manos
Cristo
Él es Cristo
Pasó su infancia en la Cruz
Todos los días se suicida
De pronto, ya no pinta más
Se despierta
Ahora duerme
Con su corbata se estrangula
Chagall se sorprende de estar vivo




GILBERTE DALLAS - "Los soles negros"




Los soles negros
Millones de soles negros
Giran en el cielo
Devoran el cielo
Se abaten sobre los pavimentos
Destripan las iglesias del Buen Dios
Destripan los hospitales
Destripan las estaciones
Como viscosas medusas
Destripan las aguas de los puertos
Crecen en las manos de los hombres
que tienen manos
Estrujan juguetes terribles
En manos de niños
Mil soles de apetitos insaciables
Mil soles de vértigo y dolor
Mil soles de desesperación y suicidio
Mil soles de muerte lenta y muerte rápida
Mil soles de Tierra Eterna
Mil soles de abnegación y negación
Mil soles de cero
Mil millones de soles de jamás
para siempre.

9 de abril de 2015

DE "EL COÑO DE IRENE"...






Cómo se ofrece a nuestros ojos, cómo se comba, atrayente e hinchado, con su cabellera de la que surge, semejante a las tres diosas desnudas por encima de los árboles del Monte Ida, el incomparable resplandor del vientre y de los dos muslos. Tocad, tocad de una vez: no podríais hacer mejor uso de vuestras manos. Tocad esa sonrisa voluptuosa, dibujad con vuestros dedos el hiato embelesador. Así: que vuestras dos palmas inmóviles, que vuestras falanges apasionadas por esa prominente comba se junten en el punto más duro, el mejor, el que eleva la ojiva santa a su cima, oh iglesia mía. No os mováis más, quedaos, y ahora, con dos acariciadores pulgares, aprovechad la voluntad de esa niña cansada, hundid, con vuestros dos acariciadores pulgares, apartad suavemente, más suavemente, los hermosos labios con vuestros dos pulgares acariciadores, vuestros dos pulgares. Y ahora, te saludo, palacio rosa, plácido estuche, alcoba un poco deshecha por la alegría grave del amor, vulva entrevista un instante en su amplitud. Bajo el satén arañado de la aurora, el calor del verano cuando cerramos los ojos.....