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15 de abril de 2015

VALÉRIY BRIÚSOV - "Yo"




Mi espíritu no sucumbió al enfrentado caos,
ni agotaron mi razón fatales conjunciones.
No hay sueño o lengua que no me sean caros.
Pues canto en honor de todos nuestros dioses.
Yo elevé a Hécate, a Astarté la voz de mi clamor,
Cual sacerdote, ofrecí sangrientos sacrificios.
Loé, más que la muerte poderosa, al amor.
Y humillado me postré al pie del crucifijo.
Jardines de Liceos, Academias frecuenté
y en cera recogí los juicios de los sabios.
Como primer alumno, a todos contenté
pero del verbo el arte solo he adorado.
En isla de Quimera, entre estatuas y cantos,
sendas hallé de luz y de tinieblas;
ora amé las más carnales y brillantes,
ora temblé ante las sombras ciegas.
Y me enamoré del enfrentado caos,
y ávido busqué fatales conjunciones.
Pues sueño o lengua no hay que no me sean caros.
Y canto en honor de todos nuestros dioses.
 

VALÉRIY BRIÚSOV - "El otoño incipiente" (1905)




El otoño incipiente del amor agonizante.
En secreto admiro los matices dorados
Del otoño incipiente, del amor en agonía.
Las ramas diáfanas, la alameda vacía,
En la oscuridad palideciente, flameante, derretiente
Se oculta la calma, la belleza, la pureza.
Las hojas, suspirando, bajo el viento que les acaricia,
Se van rodando serenamente y se alejan
(Los pensamientos sobre el pasado en la visión adulante).
Vivir y no vivir: está bien y no se siente ninguna pena.
La hoz afilada, cortando indolorosamente,
Oprime en el alma la exaltación y la tristeza.
El sol brillante sin la rebeldía de antes,
La lluvia como las gotas del rocío que fluyen
(Lánguidas caricias sin la rebeldía de antes),
El olor de las rosas en los jardines, terminando de florecer.
En el corazón: el manantial de la ternura calmada,
La felicidad sin celos, la pasión sin amenazas.
¡Bienvenidos los días celestes, otoñales,
El dorado de los tilos y de los álamos púrpura!
¡Bienvenidos los días, anteriores a la despedida, otoñales!
¡La aureola, que corona los días luminosos, pálida!
¡Los días de las palabras sin expresar y los instantes
De la apacible docilidad de los corazones fundidos!

Traducción de Kseniya Tokareva

VALÉRIY BRIÚSOV - "Una verdad inalterable"




En una verdad inalterable
No creo desde hace tiempo,
Con todos los mares y todos los muelles
Me encariño parigual.
Quiero que navegue por doquier
Mi barca libre,
A Dios y al Diablo
Enaltecer me gustaría.
Cuando me caeré dormido
En un sudario blanco
Todos los abismos y todos los puertos,
Turnándose vendrán en mi sueño