Algunos hombres nunca lo
piensan.
Tú sí, tú te
presentabas
Y decías que casi me habías traído
flores
Pero algo había ido
mal.
La tienda había cerrado. O tuviste
dudas -
De la clase que mentes como las
nuestras
Tienen sin cesar. Pensaste
que
Yo podría no querer tus
flores
Aquello me hacía sonreír y
abrazarte.
Ahora sólo puedo
sonreír.
Pero, mira, las flores que casi
trajiste
Han durado todo este
tiempo.

No hay comentarios :
Publicar un comentario