La guerra, la
enfermedad y el hambre te harán su nieta favorita.
Serás como el ciego
que ve una película muda.
Picarás cebolla y
trozos de corazón en la misma sartén caliente.
Tus hijos dormirán
en una maleta atada con sogas.
Tu esposo te besará
cada noche los pechos como si fueran dos lápidas.
Ya vuelan los
cuervos por ti y por tu gente.
Tu hijo mayor
yacerá con moscas en los labios sin sonreír ni levantar la mano.
Envidiarás a cada
hormiga que conozcas en la vida y a cada maleza al lado del camino.
Tu cuerpo y tu alma
se sentarán en postes separados masticando el mismo chicle.
“Bella muchacha,
¿estás a la venta?”, dirá el diablo.
El sepulturero
comprará un juguete a tu nieto.
Tu mente será un
nido de avispas aun en tu lecho mortuorio.
Le rezarás a Dios
pero Él colgará un letrero que diga “Favor de no molestar”.
No preguntes más:
eso es lo que sabemos.

No hay comentarios :
Publicar un comentario